viernes, 16 de noviembre de 2018
Marruecos: una aventura de ocho días en tren
Escoger el tren como transporte es siempre un acierto. Y Marruecos no es la excepción. Te proponemos 8 días (como mínimo) de aventura con desafíos fascinantes. Nos vamos de Marrakech a Tánger, pasando por Rabat, Meknes y Fez. Una ruta imperial con algún que otro desvío para visitar Essaouira y Chefchaouen, la ciudad azul.
Ojo al dato: el término "imperiales" les viene dado a estas ciudades porque han sido capitales de Marruecos en algún momento. Cada dinastía eligió uno de estos lugares como sede monárquica y reina de reinas, adjudicándole a cada urbe un color que las distinguía tanto en sus construcciones como en su artesanía. Marrakech tiene el color rojo, Rabat el ocre, Fez el azul y Meknes el verde. Súbete al tren y… GO!
MARRAKECH, LA MÁS COOL
Su ritmo frenético y el caos que se respira en las calles de la medina no te dan un momento de calma. Tienes que ir mentalizado sobre el tráfico: de no ser así, el fin del mundo te pillará esperando a que los coches te den paso. Con todo esto, atrévete y vuela directo a Marrakech, donde percibirás de forma clara la exquisitez del arte islámico fusionada con el “glamour” occidental.
Uno de los ritos obligados consiste en subir a una de sus terrazas al atardecer, como la del Café de France.
SAL DE LA RUTA HACIA ESSAOUIRA
¿Por qué no un bus para arribar en Essaouira? Un desvío de la ruta imperial que te deja a una hora de Marrakech, el lugar perfecto para ir de retirada justo después de esta caótica ciudad (no apta para personas estresadas que buscan un viaje de relax y tranquilidad).
Essaouira, ciudad protegida por murallas frente a la costa, es ideal para aprender a practicar surf durante todo el año. El paseo marítimo te da entrada a una de las puertas más conocidas de la medina, Bab el-Sebâa, y callejeando desde ahí llegarás a la Plaza Moulay el Hassan, corazón de la ciudad.
Muy cerca, la Gran Mezquita y el famoso café L'Horloge, donde cada atardecer es punto de reunión de bohemios y músicos callejeros.
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